Última modificación el 19 febrero 2026 por Eduard Canela
Menos teoría y más acción para gestionar vertidos
La empresa perteneciente al un grupo que es un referente en la inyección de plásticos y diseño y fabricación de recipientes a presión en poliéster reforzado con fibra de vidrio (PRFV).
En su planta de Girona, la diversidad de procesos industriales —desde la inyección hasta el trabajo con resinas, peróxidos y acetona— exige un estándar de seguridad e higiene extremadamente riguroso. Haladjian es su proveedor de confianza para asegurar que, ante un imprevisto, la respuesta sea inmediata y técnica.
¿Cuál era la situación inicial?
A pesar de contar con protocolos internos, la empresa detectó la necesidad de profesionalizar la respuesta ante incidentes con productos químicos inflamables.
El uso de absorbentes en polvo para ciertos tipos de vertidos y una dinámica de formación interna que se había vuelto rutinaria, impedían que el personal operativo percibiera la verdadera urgencia y el riesgo técnico de ciertos productos inflamables o corrosivos como el peróxido o la acetona.
Por eso, necesitaban una visión externa que sacudiera al personal y les recordara que tratar con acetona, resinas o peróxidos requiere de unos protocolos, tanto para evitar accidentes como para minimizar el impacto de los vertidos continuos.
Requisitos
Para elevar el nivel de seguridad en planta, Sacopa buscaba:
– Visión externa especializada: Romper la rutina interna con expertos que aportaran una perspectiva fresca y técnica.
– Enfoque práctico y dinámico: Una formación que no fuera solo teórica, sino que involucrara simulacros reales para que el protocolo sea recordado.
– Optimización de recursos: Aprender a utilizar en forma de contención el absorbente vegetal ignífugo para prevenir mejor, contener el vertido y utilizar el exceso necesario del producto. No se trata de absorber el vertido de primeras, sino de contener y cerrar la fuga.
– Implicación multidepartamental: Formar a un grupo diverso, incluyendo responsables de medio ambiente, seguridad (PRL), mantenimiento y producción.
La solución
Haladjian, a través de su técnico José Sesar, diseñó una solución a medida que combinó consultoría técnica y capacitación operativa:
1. Auditoría previa y diagnóstico: Visita a planta para preparar la formación basándose en el tipo de almacenamiento de químicos y la rutina operativa del cliente.
2. Formación teórico-práctica: Sesiones ágiles enfocadas en la prevención antes de la actuación, y en caso de vertido conocer el protocolo de actuación frente a un vertido (Prevenir-Contener-Absorber-Retirar).
3. Simulacros de intervención: Se realizaron diversos ejercicios prácticos, uno con los operarios operando libremente y otro con la figura de un «jefe de intervención», simulando situaciones de estrés para mejorar los tiempos de respuesta.
4. Redactado de informe: Facilitación de un informe de mejoras final tras la visita previa y la formación en caso de vertidos.
¿Qué beneficios obtuvieron?
– Cultura de prevención reforzada: Los operarios han interiorizado el concepto de prevención activa, aumentando la atención del personal en situaciones críticas. Se ha reforzado la idea de contener antes de absorber.
– Claridad operativa: Gracias al simulacro, el operario ha interiorizado el riesgo diario que conlleva al manipular productos químicos, también ha mejorado su capacidad de actuar en caso de vertido. Además, ha interiorizado la forma de utilizar el absorbente evitando malgastar producto innecesario.
– Seguridad preventiva: Mayor concienciación sobre el riesgo de vertidos continuos, alineando la planta con los objetivos de sostenibilidad de Sacopa (Grupo Fluidra).
– Validación de expertos: La dirección de Sacopa y Fluidra ha validado este modelo de formación práctica como el estándar a seguir, recomendando la formación a otras empresas.



