Última modificación el 4 junio 2026 por Eduard Canela
Mejora de la respuesta ante vertidos en infraestructuras hidráulicas
ATL (Ens d’Abastament d’Aigua Ter-Llobregat), el ente encargado del abastecimiento de agua potable en alta para gran parte de Cataluña, gestiona procesos críticos donde la seguridad y el control medioambiental son innegociables.
Con el objetivo de elevar sus estándares de seguridad en las plantas de Cardedeu y Tordera, confiaron en Haladjian para profesionalizar su capacidad de respuesta ante vertidos accidentales.
¿Cuál era la situación inicial?
A pesar de contar con personal de gran experiencia y protocolos establecidos para la descarga de camiones y gestión de químicos, el servicio de prevención propio de ATL detectó que con la formación teórica convencional no era suficiente.
La empresa ya había experimentado algún incidente previo, lo que evidenciaba la necesidad de refrescar las dinámicas de trabajo aportando una experiencia experta.
Buscaban una formación práctica que no solo recordara la teoría, sino que pusiera a prueba a los técnicos de la planta y afrontar simulaciones de vertidos.
Requisitos
Para este proyecto, la responsable de prevención de ATL buscaba una solución que cumpliera con tres pilares fundamentales:
– Visión externa especializada: Una empresa que aportara nuevas formas de trabajar y detectara vicios en los protocolos actuales.
– Formación con práctica: El foco principal debían ser los simulacros operativos, sin tantas presentaciones teóricas densas.
– Personalización técnica: Era imprescindible que la formación utilizara los medios propios de la planta, como sus kits de intervención específicos y sus sistemas de derivación de vertidos a balsas de contención.
– Multisectorial: Integrar a los equipos de intervención de las plantas de Cardedeu y Tordera.






La solución
Nuestro técnico especialista diseñó un programa de intervención basado en la realidad de ATL y ejecutada en varias jornadas:
1. Diagnóstico de planta: Se realizó una visita previa a la planta de Cardedeu para analizar los procesos de descarga, la ubicación de duchas/lavaojos y el inventario de kits de intervención.
2. Protocolos específicos: Se adaptó el contenido a las fichas de seguridad de los productos químicos que ATL maneja realmente.
3. Entrenamiento operativo: Se realizaron sesiones de 2 horas centradas en la actuación, simplificando la teoría para priorizar el mantenimiento y la contención física del vertido.
¿Qué beneficios obtuvieron?
– Actualización de protocolos: Los operarios identificaron y corrigieron errores en sus protocolos de actuación, mejorando la eficiencia en los primeros minutos de un vertido.
– Capacitación multiplanta: Se logró alinear los equipos de intervención de Cardedeu y Tordera bajo una misma metodología técnica.
– Seguridad y confianza: El personal, incluso con décadas de experiencia, adquirió mayor seguridad al enfrentarse a situaciones de estrés simuladas, reduciendo el riesgo de errores en emergencias reales.
– Cultura de mejora continua: Desde operación de planta se validó la formación como un éxito, destacando la importancia de los simulacros para una respuesta coordinada y segura.



